Star Wars. Episodios I al VI (1977-2005): La que liaste Qui-Gon

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Mi favorita

Casi me he sentido obligado a escribir sobre Star Wars. Y os voy a contar un secreto: aún no he visto el episodio VII. Nunca he sido un gran fan de La guerra de las galaxias; vi primero las nuevas en el cine y me entretuvieron, y solo llegó a gustarme mucho el episodio III. Luego fui viendo más o menos aleatoriamente las otras tres, según me tropezaba con ellas en televisión, y, a ojos de un joven advenedizo, no me parecieron nada del otro mundo. E incluso llegué a aburrirme en más de una ocasión. Tampoco es que siguiese mucho la historia. Luego recuerdo que volví a ver la trilogía original y me gustaron más de lo que me habían gustado en un principio, pero tampoco me llegaron y fue de ese modo por el que decidí que estas Navidades haría un maratón en serio de Star Wars antes de ir al cine a ver el episodio VII y las miraría todas cronológicamente y con mis ojos de cinéfilo más entrenado, atendiendo a los detalles e interesándome de verdad por la historia, empapándome bien de la Fuerza y el Lado Oscuro.

Y bien, he disfrutado mucho viéndolas todas. Intentaré ser esquemático.

Episodio I: La amenaza fantasma. No quería hablar de Jar Jar Binks, porque sería darle más minutos de los que ya tiene, pero es imposible dejar a un lado al infumable de Binks. Y luego está ese montón de tramas secundarias que interesan poquísimo y el montaje penoso abusando cada treinta segundos de las transiciones marca de la casa. Todo eso y un desarrollo de personajes bastante hueco arruinan una película con un par de momentos muy intensos: la carrera de vainas y el duelo entre Qui-Gon, Obi Wan y Darth Maul. Demasiado preámbulo para que luego tenga tan poca conexión real con el episodio II. Un 5.

Episodio II: El ataque de los clones. Vale, ya entramos en materia. Cierto que cansinea tanto rollo romántico, pero esto ya es Star Wars y es dónde verdaderamente arranca la historia sobre cómo Anakin se convertiría en Darth Vader. Vemos el origen de esa ira que le empujará a los peores horrores y cómo el canciller se va otorgando cada vez más poderes a sí mismo cuál Augusto. Vemos a los jedi en todo su esplendor y la batalla en Geonosis está muy conseguida. Un 7.

Episodio III: La venganza de los Sith. La historia gana profundidad y tintes de tragedia, que es lo que siempre ha sido Star Wars: una gran tragedia. Aquí Lucas no se deja nada en el tintero y machaca al espectador una y otra vez viendo como el bando de la luz cae derrotado y se impone una era de oscuridad en la galaxia. El discurso del canciller con Anakin hablando de sí mismo, la orden 66 y los duelos en paralelo de Anakin vs. Obi Wan y Yoda vs. Darth Sidious, de lo mejorcito de toda la saga. Un 8.

Episodio IV: Una nueva esperanza. Bien, OK. ¿Y ahora qué hacemos? parece ser lo que destila esta película. Además, aquí es dónde se desgranan más detalles sobre el pasado y vemos a Darth Vader en todo su esplendor. La estructura de esta película es perfecta, valiéndose del esquema del aprendiz que acabará convirtiéndose en el héroe de la función, y los protagonistas mucho más interesantes y profundos que los de la trilogía anterior (o posterior). Un 8,5.

Episodio V: El imperio contraataca. Quizás sea la más trepidante de la trilogía clásica, la que no deja respiro al espectador, la más inspirada en situaciones, pero también, en mi opinión, la más tediosa a medida que se acerca el desenlace. Tanto salto de un planeta a otro acaba agotando al espectador, siendo la parte de Leo Calrissian un añadido que bien podría haber sido eliminado, aunque el duelo final entre Luke y Vader y la consabida revelación la hacen ganar enteros rápidamente otra vez. Un 7,5.

Episodio VI: El retorno del Jedi. Pese a que Lucas se infantiliza en esta entrega con el tema de los ewoks, me parece un broche perfecto para la desgraciada trayectoria de Darth Vader. La batalla espacial en la Estrella de la Muerte, la escaramuza en la luna de Endor y el duelo entre Luke y el emperador, la luz contra la oscuridad, me parecen brillantes. Mención especial a ese momento en el que Luke por fin decide enfrentarse a su padre y demuestra la integridad y pureza que su padre no tuvo. De lo mejor de Star Wars. Un 8.

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