Somnia. Dentro de tus sueños (2016): Doctor Strange, el origen

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Y porque no nos metemos con los efectos especiales, que el bicho da más risa que otra cosa…

Película fallida donde las haya. De hecho, en las escuelas de cine cuando llegan al capítulo “Películas fallidas” ponen a esta como ejemplo, junto a su prima-hermana No apagues la luz (esta también sale en el subcapítulo “No hagas una película si ya te salió bien la jugada con un corto”) y Hidden. Terror en Kingsville. De hecho, por lo que me han contado, sale en el examen y todo. Si os soy sincero, Somnia. Dentro de tus sueños no es la típica película que le cascas un 3 con mala uva, no, es de esas que empiezan con un 6 y poco a poco van cayendo en el suspenso, con tristeza, porque ves que poco a poco se van hundiendo por su propio peso.

¿En qué falla Somnia, pues?  El principal fallo es que una propuesta tan atractiva como esta o la abordas bien, con un buen guion, con dinero, y echas toda la carne en el asador, o no lo haces. Si no le echas huevos y exploras todos los caminos posibles, puede que el espectador se pregunte todo el tiempo cosas como la siguiente: ¿por qué solo sueña mariposas y cosas de poca envergadura? ¿Por qué no sueña que están destruyendo la ciudad? ¿Por qué no sueña consigo mismo? Si has decidido que los sueños del niño van a hacerse realidad, tienes que prepararte para explorar una gran variedad de posibilidades. En ese sentido, la premisa promete mucho y acaba en nada porque se circunscribe a unos derroteros muy manidos y limitados.

El director tampoco acaba por encontrar el tono adecuado para lo que se nos está contando. A ratos pretende ser una película de terror de las de subo el volumen de golpe y te meto un susto de esos de monstruo debajo de la cama. A ratos (los más) es un drama insulso y poco creíble sobre el duelo, para luego transformarse en el procedimental de turno de “me pongo a investigar por aquí y por allá” y doy con la solución del misterio. Y, a ratos (los más penosos), pretende ser una película de fantasía con ese rollo de las mariposas multicolores. La segunda parte de Somnia será la segunda parte de Dr. Strange, donde el niño aprenda junto a Strange a usar sus poderes.

Y luego está el guion, que es un calco de Nunca apagues la luz (que a la vez lo era de otras tantas películas de sobremesa). En las dos tenemos un niño con problemillas con algo sobrenatural, en ambas tenemos una madre/hermana que se hará cargo de dicho niño pero debido a los problemas sobrenaturales que sufre dicho niño perderá su custodia (los de servicios sociales son muy malos). La madre/hermana investigará y se hará con un expediente médico de la forma más sencilla imaginable (en Somnia roba un expediente como si de una prestidigitadora se tratara, en Nunca apagues la luz lo encuentra en el escritorio de su padre), atentando la credibilidad a marchas forzadas, y acabará por enfrentarse a dicho ente en un enfrentamiento algo descafeinado. El final de Somnia es de agárrate y no te menees: interpretarle quién es ese ser diabólico al niño (cuando a nadie le importa ya) será la solución. Porque cuando sabes qué es algo, eso ya no te asusta. Toma ya. Inexplicablemente, los de servicios sociales a raíz de ese hecho sobrenatural que habrán presenciado ignorarán la decisión que habían tomado y se quitarán de en medio.

Conclusión: Película con tema interesante pero mal explotado, que empieza bien y acaba de la peor forma.

Nota: 3

P.D.Spoiler. ¿Y el padre? ¿Se acuerdan de que alguna vez existió?

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