Master of None (2015): ¿Es una comedia? ¿Es un drama? ¿Es costumbrismo? Ahhhh amig@

crítica cine master of none cinérgicos

¿Es que ahora el cine indie se circunscribe al aspecto formal y ya?

Si no me equivoco, en un capítulo de The Big Bang Theory un personaje (creo que Penny) comentaba burlonamente que las series de Netflix eran una mezcla de géneros desconcertante e incoherente. No he visto muchas series de Netflix, creo que solo Stranger Things y la serie que nos ocupa, Master of None, y con esta última he experimentado exactamente lo que decía Penny: en cuestiones referentes al tono es una propuesta muy desconcertante.

Master of None empieza como una serie de humor que se cachondea de cosas del día a día, de las relaciones entre parejas, de los padres, del mundo laboral, y todas esas cosas. De hecho, durante los primeros episodios me reí bastante, no tanto como esperaba por las críticas que había leído, pero me reí (el capítulo 3 es magnífico). A medida que uno llega al ecuador y lo rebasa, poco a poco el humor va desapareciendo para dejarle sitio al ¿costumbrismo?, ¿a la contemplación del fluir del día a día?, y poco a poco mi cara fue petrificándose más y más. No es que se trocara en un drama ni mucho menos, sino que se empeñaba en mostrar el día a día de Dev (Aziz Ansari) con su novia y sus amigos. Los capítulos de la segunda mitad tienen un chiste por aquí, otro por allá, y los terminas sin haber visto nada con verdadera enjundia; el humor negro del principio desaparece y Ansari vuelve una y otra vez a las mismas ideas, a hacer bromas del tema racial, añadiendo un poco de humor de parejas y familiar, un poco de ¿crítica? sobre cómo tratamos a los mayores, de la vida de pareja, pero de una forma muy tímida y sin la garra de la que hacía gala en los primeros compases de la temporada. Y uno termina el capítulo 9, el penúltimo, con la sensación de haber visto algo que podría haber sido más de lo que es y de que no se explotan todos los minutos ni las ideas que se representan. Vamos, que mucho ruido y pocas nueces. Hasta que ves el capítulo 10 y te quitas el sombrero. Ansari se pone la chaqueta Richard Linklater y en apenas 25 minutos es capaz de condensar todas las preocupaciones de una persona joven y con inquietudes en la vida, tocando casi todos los palos y puntos de vista posibles con mucha franqueza y lucidez.

Sin embargo, ya es demasiado tarde como para remontar el bajón de la segunda mitad, pero es una guinda para el pastel tan sobresaliente que de golpe y porrazo convierten a Master of None en una propuesta recomendable.

Nota: 6

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.