John Wick (Otro día para matar) (2014): Just a fucking car, just a fucking dog

crítica cine john wick cinérgicos

(Spoiler?) Y todo para que al final se quede en que se pilla otro perro…

Con John Wick me ha ocurrido algo muy singular, o que a mí al menos me parece moderadamente remarcable (esas chorraditas en las que piensas cuando tienes demasiado tiempo libre), y es que me la han recomendado conocidos (mayormente mujeres) con los que coincido usualmente en cuanto a gustos cinéfilos y de otra índole; sin embargo, todas aquellas personas con las que no comulgo en cuanto a gustos, y que coincide que son muy fans de las películas de acción y de lucha, la ponían a la altura del betún. Y lo extraño es que coincido con este segundo grupo en cuanto a que John Wick es una película de acción del montón y, en ocasiones, algo ridícula. Quizás influya en esas valoraciones positivas que Keanu Reeves está muy tocho, vete a saber.

Puntos a favor:

+1 Las coreografías de lucha. ASÍ ES COMO DEBEN SER LAS ESCENAS DE TIROS Y LUCHAS EN LAS PELÍCULAS DE ACCIÓN. Nada de cámaras bamboleantes dónde parece que el que maneja la cámara padece de Parkinson, nada de cambios de plano continuos que impiden ver correctamente los movimientos o que no se ha ensayado ninguna coreografía o que hay mucho efecto especial ramplón.

+1 Otro vez: las coreografías.

+1 Michael Nyqvist, que está genial.

+1 El perrito (no, no voy a decir que está mejor que Reeves. Eso cada uno que lo valore como quiera).

Puntos en contra:

-1 La comparan con Drive y Winding Refn, pero no es ni poética ni consigue transmitir nada más que aburrimiento. La violencia, otro de los sellos distintivos de Refn, es muy rutinaria y carente de un mensaje último más allá del efectismo.

-1 La premisa es estúpida (tal y como dice un personaje: “just a fucking car, just a fucking dog”) y los quince primeros minutos están contados de forma atropellada y de un modo que es muy difícil tomarse en serio el sufrimiento de Wick, ya no digo empatizar con él.

-1 Y eso sin nombrar el plagio de la obra maestra Camino a la perdición, como señalan algunos, solo que aquella tenía enjundia, era real y, en todos los aspectos, magnífica.

-1 Mirar a Reeves es como mirar una humedad de la pared. A ese nivel de expresividad estamos.

-1 Se toma demasiado en serio a sí misma. Cuando la vi a ratos pensaba que había cosas tan absurdas o que se prestaban mucho a la parodia (como el hotel, por ejemplo), tanto que pensaba que el director iba a apostar por una propuesta más gamberra y con muchísimo humor, pero luego tenemos un enfoque a lo Statham que anula cualquier ilusión en ese sentido.

-1 Ni para pasar el rato. Muchos, muchísimos, señalan que a veces funciona ver algo que simplemente te entretenga. No esgrimáis esto para defender John Wick, por favor. Hay muchísimas películas de acción que os satisfarán más que esta, os lo aseguro. Ahí tenéis Kingsman. Servicio secreto, Hardcore Henry (que al menos es mucho más novedosa en la forma) o Redada asesina (The raid) (donde también veréis coreografías espectaculares).

Nota: 4

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.