Dos cabalgan juntos (1961): No todo lo que hacía Ford era oro puro (y es normal)

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Dos cabalgan juntos – Two Rode Together

Como le ocurre a la mayoría, John Ford no podía estar todo el tiempo rodando genialidades como El hombre que mató a Liberty Valance, Centauros del desierto, La diligencia, ¡Qué verde era mi valle! o Las uvas de la ira. No podía estar siempre rayando la excelencia, porque, como todo ser humano, es capaz de flaquear. Y con Dos cabalgan juntos vaya si flaqueó.

Dos cabalgan juntos no es una mala película. Pero no es una de las de arriba, ni muchísimo menos. Y todo por un guion deslavazado, mal estructurado y que ni pincha ni corta. Tenemos unos 50 minutos iniciales prometedores, con un James Stewart i un Richard Widmark graciosillos, unos diálogos de réplica y contrarréplica a cuál más sagaz, construyéndote lo que crees va a ser un periplo increíble donde Stewart se humanizará más y Widmark se endurecerá algo más. Pero cuando llegan al campamento indio, en cinco minutos, la película se viene abajo por su propio peso.

Uno se da cuenta de que no va a haber viaje, que la química entre Stewart y Widmark desaparece de un plumazo separándolos, que la película de golpe y porrazo no sabe muy bien qué contar; quiere desmarcarse de Centauros del desierto, pero no sabe muy bien cómo hacerlo y opta por alargar en exceso el regreso en sociedad de los cautivos. Hay escenas dramáticas, muy duras, mezcladas con otras cómicas; un cóctel que uno no sabe muy bien cómo tomarse. Y todo para caer en una moraleja algo maniquea y para nada característica del cine de Ford. La intención del guionista no queda clara: ¿quiere criticar a los yanquis y decirnos que los indios tampoco eran tan malos? No lo creo, aunque tampoco dice lo contrario. ¿Quiere castigar a Stewart por ser tan cínico/realista durante la primera parte de la película? Puede, pero no creo que esa fuera la idea inicial de la primera hora de película. ¿Quiere redimir a Stewart? Ni falta que hacía, aunque viendo los últimos diez minutos resulta que era ese el objetivo de todo el tinglado.

Vamos, un lío del que no sale nada airoso John Ford. Lo único valioso de Dos cabalgan juntos son sus primeros 50 minutos y James Stewart, que está muy bien. Y alguna escena final, como la del baile. Poco más.

Nota: 6

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