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Ergo Proxy (2006): No te preocupes, que ya se me ocurrirá algo…

…le dijo el guionista al director mientras iban por la mitad de la serie. Sabes qué, que me da igual. No he entendido nada. Pero no solo esto: no quiero molestarme en hacerlo. Hay series complejas, que son verdaderos puzles, como Evangelion o Twin Peaks, pero uno tiene la sensación que las piezas están ahí,

Zootrópolis (2016) y Kubo y las dos cuerdas mágicas (2016): Más de lo mismo

Cuando veo una película de animación americana tengo la impresión de estar viendo una serie de gags cómicos, adorables o entrañables con el único objetivo de derretir el corazón de los más pequeños y de cierto público adulto que no acaba de madurar, olvidando otros aspectos tales como la originalidad en cuanto a planteamiento, ideas,

Kids on the Slope (2012): Menos romance y más jazz, por favor

No sé cuándo ocurrió exactamente, pero hubo un momento en que en Japón se dejaron de hacer buenos anime. La época de los Cowboy Bebop, GITS SAC, Samurai Champloo, Wolf’s Rain o Mushi-shi quedó atrás; ahora los anime (de los manga no hablo porque no estoy tan metido como antes) parecen todos cortados por el

Un monstruo viene a verme (2016): No tengo un corazón de hielo

Hoy vengo a desmitificar. Pero antes de que los proBayona se echen a mi yugular, deciros antes que tengo un largo currículo como llorón, que soy de los que no se esconden cuando una película le llega al corazón y le hace saltar la lagrimilla (solo una, ojo), que no soy un tipo con un

Ani-Kuri 15 (2007): La importancia de saber condensar

Allá por 2007 quince directores y animadores de renombre se animaron, valga la redundancia, con el siguiente reto: rodar, cada uno, un corto que no superase el minuto de duración. Y, bueno, algo que a priori podía resultar harto estimulante, les salió como les salió. Viendo Ani-Kuri 15 he llegado a la siguiente conclusión: Los

El niño y la bestia (2015): Como decía Spike Spiegel, la soledad siempre es mala consejera

Mamoru Hosoda es uno de los directores de cine de animación japonés más reconocidos en Japón últimamente, más desde que el Studio Ghibli dijo que quería darse un descanso y que dejaban momentáneamente y de forma indefinida de hacer películas. He visto por ahí que lo comparan con Hayao Miyazaki, comparación que le queda muy

Una carta para Momo (2011): El peso de la culpa (II)

No hay nada más frustrante para los japoneses que el peso de la culpa y la amargura que causan los remordimientos. O así lo dejan translucir en muchas de sus obras de animación. No hay nada peor para ellos que dejar las cosas mal atadas con un ser querido, en no poder perdonar y ser

El recuerdo de Marnie (2014): El peso de la culpa

Ya puedo yo ir criticando y echando pestes de las distribuidoras de anime en España, que si nos han tomado por tontos, que por qué no se lanzan a publicar más material aquí en España, qué hacen que no reeditan obras magistrales de la animación que hace tiempo que están descatalogadas, qué hacen que no