Carol (2015): El mismo drama romántico de siempre

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Y sí, la película debería haberse titulado “Therese” en lugar de “Carol”

Para muchos Carol fue la gran ninguneada de esta pasada edición de los Oscars. Está claro que es mejor que otras que estuvieron nominadas, como Brooklyn o Marte (The Martian) (y como tantas otras), pero tampoco es la gran película que todos han visto en ella. De hecho, hay otras películas mucho mejores que Carol sobre esta temática, más arriesgadas y menos académicas que esta (me viene a la mente la notable Persiguiendo a Amy).

Supongo que Haynes ha querido rodar esta película en los años 50 pero con la mirada puesta en los tiempos de ahora, como diciéndonos que las ideas que tiene la gente de ahora sobre la homosexualidad son las mismas que las de hace casi 70 años. O quizás quería solamente mostrar qué significaba ser homosexual en una época dónde eso equivalía, casi para todo el mundo, en un trastorno muy raro y moralmente pernicioso. Aunque sigo pensado que en la actualidad, para un porcentaje demasiado amplio de la población, esto sigue siendo igual. Yo me considero alguien de por sí bastante amplio de miras y tolerante y es por ello que lo que he visto no me ha sacudido particularmente. Quizás sacuda a todos esos que aún tengan –absurdas- dudas existenciales sobre cómo posicionarse respecto a la homosexualidad, pero para mí la película se queda simplemente en una aproximación algo superficial. Quizás reconforte a los homosexuales que se encuentran en situaciones parecidas, donde el entorno más cercano es el primero en rechazarlos tajantemente, o a aquellos que hayan experimentado la exclusión social en algún momento de sus vidas, pues la sociedad parece siempre particularmente empeñada en rechazar y castigar el que se salga de la norma, ya sea en el terreno de la identidad sexual como en cualquier otro. Pero para mí, que no soy homosexual (ni ajeno a esta realidad tan dura con la que tienen que lidiar muchos), me ha sabido a poco. Claro que he empatizado con ellas, faltaría más, y estoy muy de acuerdo con que es una película muy bella, rodada con mucha sensibilidad, muy al estilo clásico y con unas interpretaciones notables. Pero no deja de ser una aproximación muy superficial.

El problema de Carol es que se sustenta en un guion algo convencional y que no se separa ni un milímetro de lo que esperas ver de un drama romántico de los de siempre. Carol tiene un guion sobrio y real, pero nada nuevo bajo el sol si obviamos que ambos partenaires son mujeres. También es muy previsible; ya has visto esto antes y te sabes de memoria los pasos que van a seguir ambos personajes. Sabes que Carol (Cate Blanchett) será la que seducirá a Therese (Rooney Mara), que ambas se enamorarán en esa huida hacia ninguna parte, pero que la encorsetada sociedad, siempre estrecha de miras, obligará a Carol a volver al lugar del que no puede escapar. Sabes que intentará cortar con Therese, que ambas lo pasarán mal; cuando esta última parece que ya se ha resignado, entonces Carol es la que se da cuenta de que no puede continuar engañándose a sí misma, porque eso es algo muy tóxico, y es entonces cuando la otra no quiere. He visto muchas películas de amor heterosexual con un guion parecido. Nada nuevo.

Si no fuera por las interpretaciones, por una buena fotografía y por una BSO de alto nivel, estaríamos hablando de una obra del montón, con un guion de los de siempre, solo que esta vez entre dos mujeres.

Nota: 6

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